Margensur

Margensur

Alejandro Saldaña Rosas

Sociólogo. Investigador, profesor Universidad Veracruzana

E-mail: [email protected]

 

 

 

Margensur es un espacio para el pensamiento crítico construido desde el sur. Esta definición no es un referente geográfico, sino ético, epistemológico, estético y político. ¿Cuáles son las coordenadas del sur? ¿Dónde está el margen del sur? Esta columna busca indagar, con ustedes, amables lectores, desde dónde crear otro país. Un México en el que todas y todos quepamos.

Cuentas funestas

Alejandro Saldaña Rosas

 

 

 

Concluido el proceso electoral, los partidos políticos sacan cuentas y conclusiones, buscan culpables y amarran los muchos o pocos hilos sueltos que no cupieron en las urnas, o no alcanzaron a cucharearse. Con independencia de los resultados (importantes en los equilibrios legislativos, nada más) es posible concluir que si para los partidos los números finales conducen a brindis y celebraciones a unos, o a exequias a otros, para México las cuentas son funestas. El gran derrotado de este proceso electoral (como de los anteriores) es el país. México perdió.

La derrota se expresa en al menos tres rubros:

  1. El costo económico de la elección 2015 es enorme. Según Jorge Alcocer (http://aristeguinoticias.com/2808/mexico/el-chistecito-electoral-nos-va-a-costar-37-mil-mdp-en-2015-alcocer/) asciende a unos 37 mil millones de pesos. Si hacemos caso a las cifras del INE, se sufragaron algo así como 36 millones 623 mil 125 votos. Es decir, poco más de mil pesos por cada voto, sin contar los ingentes recursos usados para la compra de votos. Para un país con enormes inequidades sociales, con la economía prácticamente estancada, con rezagos en todos los rubros del desarrollo, etc., el costo de la elección es insultante. Aún más cuando el proceso transcurrió –a la vista de todos- por vía delincuencial. Las constantes ilegalidades en que incurrió el Partido Verde, gobernadores, presidentes municipales, gobierno federal, etc. son apenas la cresta de la ola del mar de fondo de muerte, corrupción e impunidad en que se ahoga el país.
  2. Las boletas electorales están llenas de sangre: más de setenta atentados y crímenes cometidos contra candidatos contendientes en la elección (http://bitacoracultural.com/2015/06/2015-las-elecciones-con-mas-candidatos-asesinados/). La sangre escurre no sólo por los muertos en campaña, sino porque en las urnas, antes que cayeran los primeros votos, había –y sigue habiendo- cuerpos descuartizados. En cada uno de los 300 distritos electorales hay centenares de desaparecidos, miles de mujeres asesinadas, cientos de asesinatos impunes, miles de empresarios y profesionistas extorsionados, millones de jóvenes sin empleo ni escuelas, millones de niños explotados, millones de viejos sin hospitales ni esperanzas. Una elección que transcurre encima de fosas clandestinas no puede, bajo ninguna circunstancia, considerarse exitosa. El vacuo presidente del INE, Lorenzo Córdova, se llenó la boca declarando que el 99.95% de las casillas electorales se había instalado (http://noticieros.televisa.com/decision-2015/1506/99-95-casillas-han-sido-instaladas/) como si el dato impidiera ver que entre urnas, casillas y votos, asoman miles de muertos y desaparecidos.
  3. El país perdió porque la elección cumplió su cometido fundamental: la celebración del supremo ritual electoral con el que la “democracia” mexicana gana tufo (que no aliento) cada tres, cada seis años. México pierde porque al procaz sistema político ni siquiera le preocupa legitimarse por vía electoral, (para eso están la televisión, los gacetilleros a sueldo, los sumisos del micrófono), no, las elecciones tienen como finalidad el reacomodo de poderes locales, para refuncionalizar a las mafias estructurales (legales e ilegales). El crimen organizado, que es tal porque se organiza desde y a través de instancias del Estado, jugó sus cartas en las pasadas elecciones. Movió dinero, impulsó campañas, compró candidatos (muchos de ellos hoy flamantes diputados o alcaldes electos), impuso agendas. Esto no significa que en algunos distritos electorales, en algunos pueblos, barrios y comunidades, la elección haya sido un momento de un proceso de construcción de ciudadanía a través de organizaciones autónomas, pero estos procesos acaso hayan sido excepcionales.

            El EZLN lo dijo con mucha contundencia: votes o no votes, organízate (http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/05/06/rechaza-ezln-intencion-de-disuadir-o-no-el-voto-en-proximas-elecciones-5894.html). Sin embargo, su consigna, su propuesta, fue soslayada del debate público. La discusión (cuando la hubo) se centró en la validez y la fuerza del voto nulo o el abstencionismo. El debate sobre el carácter de la organización sigue pendiente.

            México es un país poco organizado, en todos niveles, en todos sentidos. Poca afiliación sindical y muchas veces cooptada, organizaciones ciudadanas débiles y dependientes de financiamientos externos, pueblos y comunidades acechadas por caciques y capos locales, organizaciones estudiantiles efímeras o de plano porriles, agrupaciones empresariales dóciles, gremios de profesionistas marginales, clubes de consumidores prácticamente inexistentes. En este escenario no es de extrañar que el saldo de las elecciones arroje cuentas funestas para el país.

            Urge otro tipo de organizaciones ciudadanas, aire nuevo, creativo, inteligente. Los jóvenes, las mujeres, los colectivos de barrios y pueblos deben dar la pauta. La están dando.

 

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3 Comments

  1. Rodrigo Guillermo

    Acertado el análisis, sin duda, pero ….la referencia a el EZLN le convierte en un panfleto al servicio de uno de los grandes obstáculos a la recomposicion del movimiento popular, el EZLN ha desarrollado en los últimos años como AMLO un protagonismo absurdo, no es mas un factor de impulso a la unidad de las resistencias como no lo es AMLO, ni Morena pretenden ser depositarios de la verdad absoluta y subordinar a su linea, sumar dicen ellos, al resto de las organizaciones que construyen el movimiento popular

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    1. Alejandro Saldaña

      Rodrigo, gracias por el comentario. No fue mi intención hacer apología, ni propaganda panfletaria de tal o cual movimiento u organización. Solamente quise subrayar que el debate sobre la organización de los pueblos, comunidades, barrios, gremios, etc. quedo completamente soslayado, toda vez que la discusión se centró en anular o no el voto.
      Cordial saludo

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