Evidencia CNDH irregularidades en centros penitenciarios de México

Evidencia CNDH irregularidades en centros penitenciarios de México

Evidencia CNDH irregularidades en centros penitenciarios de México

Paola Atziri Paz

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) encontró que en los centros penitenciarios de nuestro país hay sobrepoblación, falta de higiene, escasez y mala calidad de comida, así como deficiencias en la atención a mujeres y presos indígenas.

El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2016 se realizó en CERESOS, CEFERESOS, Prisiones Militares, y cárceles municipales, y encontró que los peores centros penitenciarios se encuentran en Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Hidalgo, Nayarit y Tamaulipas.

El estudio de 42 cárceles de México reveló que en 41 de ellos no hay suficientes actividades laborales y de capacitación para el trabajo de lo reos; en 40 no existe separación entre procesados y sentenciados; en 39 no hay medidas de higiene para los dormitorios, cocina y comedor; 37 carecen de material y personal medico; en 31 centros hay hacinamiento; en 30 no hay atención adecuada a las mujeres; en 28 no hay atención a personas de la diversidad sexual y en 27 existe sobrepoblación.

A estas condiciones precarias, que están lejos de garantizar la integridad, seguridad y rehabilitación de los presos, se suma a los incidentes y la violencia provocada por organizaciones criminales dentro de las instituciones penitenciarias.

Según el DNSP, en el 2016 se registraron en total mil 538 incidentes, de lo cuales mil 250 ocurrieron en centros estatales y 288 en los centros federales. Las riñas son el peor síntoma de la crisis en el sistema penitenciario, ya que el 55 % del total de incidentes son peleas entre reos; “el segundo lugar lo ocupan los desórdenes con 362 (361 en CERESOS y 1 en CEFERESOS); el tercer lugar los homicidios con 85 en CERESOS; el cuarto lugar lo ocupan los abusos con 81 en CERESOS; el quinto lugar lo ocupan los suicidios con 26 (24 en CERESOS y 2 en CEFERESOS) y el sexto los motines con 5 en CERESOS.”

Además, el Diagnostico señaló que en la mayoría de los centros carcelarios, a causa de la falta de elementos de seguridad, se registran los autogobiernos, y en algunos casos, como el Penal de Chilpancingo, se registran extorsiones, sobornos y venta de drogas. Inclusó la mayoría de cárceles con sobrepoblación tienen en común que los internos realizan o participan en actividades propias de la autoridad, tal es el caso de la Cárcel Zimapán en Hidalgo o del Reclusorio Preventivo Municipal de Cihuatlán en Jalisco.

El caso que refleja el problema de sobrepoblación es el Centro de Rehabilitación Social Venustiano Carranza, ya que tiene una capacidad de 886 reclusos, pero en 2016 la población era de 2 mil 657 reos, según la DNSP.

El artículo 18 de la Constitución establece que: “el sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los derechos humanos, del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte como medios para lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios que para él prevé la ley”. Sin embargo, con los datos otorgados por la CNDH, ¿el sistema penitenciario garantiza la estancia digna y reinserción social de quienes se encuentran recluidos?

 

 

 

 

 

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