La estafa, la tragedia y la palanca (Margensur)

La estafa, la tragedia y la palanca (Margensur)

Alejandro Saldaña Rosas

Sociólogo. Profesor Investigador de la Universidad Veracruzana

Twitter: @alesal3 / Facebook: Alejandro Saldaña

 

 

                                                               La estafa, el desastre y la palanca
 

 

 

1. La estafa 
El impecable reportaje de Animal Político exhibe, otra vez, la corrupción imperante en el gobierno de Peña Nieto. Antes, Carmen Aristegui y su equipo de investigación periodística había expuesto los oscuros entresijos que cimentaron la Casa Blanca de Peña Nieto a través de sus ilegales tratos con la constructora Higa. Después asistimos a la denuncia de corrupción hecha desde Brasil contra el Pemex dirigido por Emilio Lozoya y sus contubernios con la impresentable Odebrecht. Ni en el caso Casa Blanca ni en el caso Odebrecht hay detenidos ni consignados: la impunidad campea.
 Animal Político continúa con la misma veta de investigación periodística que exhibió a la red de corrupción de Javier Duarte en Veracruz y que culminó con la caída del ex gobernador y ex “huelguista de hambre”; ahora da un giro para colocar en el centro de su indagación al mismo gobierno federal. Los resultados del trabajo de Animal Político son contundentes: el gobierno de Peña Nieto cometió un monumental fraude al desviar al menos 7,600 millones de pesos mediante un mecanismo similar, pero más sofisticado, al de Duarte en Veracruz: las empresas fantasma. Recursos destinados a atender necesidades básicas de la población (alimento, vivienda, infraestructura) que terminan en las cuentas de funcionarios sin escrúpulos que responden a la “lógica del sistema”: robar las arcas públicas.
 El esquema es sencillo: diferentes dependencias como SEDESOL (en tiempos de Rosario Robles), PEMEX (con Emilio Lozoya), BANOBRAS (con Alfredo del Mazo), FOVISSSTE (con José Reyes Baeza), SEP (con Emilio Chuayffet, SAGARPA (Enrique Martínez y Martínez), INEA (Alfredo Llorente), RAN (Registro Agrario Nacional dirigido por Manuel Acosta), SCT (Gerardo “Socavón” Ruiz Esparza), SE (Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo) eludieron mañosamente la licitación para contratar diversos servicios y productos requeridos por sus instancias para asignarlos directamente a universidades públicas. Las universidades son: Autónoma del estado de México (rector Jorge Olvera),
Autónoma de Morelos (Alejandro Vera), Autónoma del Carmen (rectores José Antonio Ruz y Sergio López), Popular de la Chontalpa (José Víctor Zárate,  J.L. Hernández Lazo y Pedro Javier Muñoz), Juárez Autónoma de Tabasco (José Manuel Piña), Politécnica del Golfo de México (Luis Andrés Domínguez), Instituto Superior Técnico de Comalcalco (Carlos Mario Olán), Tecnológica de Tabasco (Fernando Calzada).
 Las universidades implicadas supuestamente realizarían al menos el 51% de la obra o servicio contratados, sin embargo en la realidad subcontrataron a un conjunto de empresas para realizar el trabajo. Los criterios para elegir a esas empresas no son claros, tampoco se sabe si las autoridades colegiadas de las instituciones académicas (Consejos Universitarios) autorizaron esas transacciones, lo cierto es que de acuerdo a las investigaciones de Animal Político, de 186 empresas contratadas 128 son fantasma y/o presentan severas irregularidades detectadas por el SAT y por la Auditoría Superior de la Federación (ASF). En la triangulación, las universidades cobraron una comisión que en conjunto suma más de mil millones de pesos. No sabemos si esos recursos ingresaron a las cuentas de las universidades y bajo qué concepto…. ¿moche federal?
 Las empresas contratadas por las universidades no existen, no todas al menos. Igual que en el fraude de Duarte en Veracruz, muchas de ellas dieron direcciones inexistentes, de casas habitación o bien cuando los reporteros acudieron a esos domicilios, las “empresas” se habían mudado. Esto apesta a fraude, a robo, a corrupción. Invito a usted, amable lector(a) a leer detenidamente el magnífico reportaje de Animal Político, disponible en las siguientes ligas: https://www.animalpolitico.com/estafa-maestra/estafa-maestra-gobierno-contrata-empresas-fantasma.html https://www.animalpolitico.com/estafa-maestra/sedesol-donde-quedo-dinero-pobres.html https://www.animalpolitico.com/estafa-maestra/pemex-empresas-funcionarios.html https://www.animalpolitico.com/estafa-maestra/empresario-millonario-tabasco.html
 Para beneplácito de Peña Nieto y su gabinete de corruptos, los acontecimientos sucedidos en la semana, particularmente el temblor del 8 de septiembre y el huracán Katia, menguaron la atención del reportaje de Animal Político. No obstante, las evidencias del fraude están allí y muchos medios internacionales han retomado la nota. La Auditoría Superior de la Federación tiene una enorme responsabilidad bajo sus hombros: castigar a los culpables. Y los culpables funcionarios no actúan por decisión propia, responden a instrucciones de Peña Nieto, su jefe.
 
2. El desastre
Los saldos del terremoto del 8 de septiembre están a la vista. Cerca de un centenar de muertos, miles de damnificados por la pérdida de sus viviendas, miles de damnificados por el derrumbe de sus escuelas o de sus centros de trabajo. El desastre también ha sido por el huracán Katia, que probablemente ha causado más daños que el terremoto, pero en términos de los infames balances políticos no rinde tanto como el sismo. De allí que funcionarios, políticos, aspirantes, suspirantes, ex aspirantes y arribistas con pretensiones se hayan colgado de la desgracia en ciudades de Oaxaca y Chiapas pero no en miles de localidades afectadas por las intensas lluvias de los últimos días. O en los pueblos más alejados de los reflectores, donde el desastre tiene al menos tres vertientes: i) el terremoto; ii) las lluvias provocadas por Katia y por la época; iii) la pobreza.
 El desastre no es el terremoto, ni el huracán. El verdadero desastre es la pobreza. Y por supuesto, el sistema económico y el régimen político que la ha prodigado. ¿Cuántos de esos muertos son víctimas de la pobreza y no del terremoto? ¿Cuántas personas perdieron sus casas por estar en asentamientos irregulares promovidos por sus “líderes”? ¿Por qué los desastres en este país SIEMPRE pegan más duro a los más pobres?
 El desastre muestra su lado más ruin cuando el apoyo solidario se convierte en divisa para promocionar a candidatos (o ex, pero aún con ganas) a gobernador, a alcalde, a diputado, a rector. Miserables de espíritu que tratan de sacar tajada del dolor de miles de personas. El caso más patético que he visto en estos días –que no el único- es el de una asociación civil llamada “Yúnete” que en el Veracruz de los Yunes reparte despensas y apoyos entre la población golpeada por el huracán Katia. 
 
 
 Los rostros de la tragedia son muchos y sería absurdo intentar describirlos todos. Sin embargo, es necesario recordar que la tragedia del terremoto en la ciudad de México en 1985 fue superada gracias a la solidaridad construida a flor de banqueta, desde abajo, sin protagonismos ni egoísmos. Y no olvidemos que la tragedia vuelta solidaridad fue decisiva en la construcción de redes ciudadanas que a la postre llevarían al triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas como gobernante de la ciudad de México. En otras palabras, la tragedia se hizo conciencia política, organización y estrategia. 
 El terremoto y el huracán han golpeado fuerte en territorios con un denso y sólido tejido social. Juchitán es el sitio más visible, quizás el más herido, pero no el único. Al menos hay un centenar de ciudades y pueblos en Oaxaca, Chiapas y Tabasco que han sufrido los estragos del terremoto, sitios que no están en los reflectores y que requieren apoyo con urgencia. 
 Es muy probable que la historia del terremoto del 85 se repita, con sus salvedades evidentemente, y a partir de la tragedia se construya una potente fuerza ciudadana. Una gran organización social tejida por la necesidad de coordinar el rescate de las personas aún con vida, los albergues, la ubicación de los desaparecidos, la distribución de alimentos y medicinas, los hospitales improvisados, la atención emocional, el acompañamiento a los dolientes, el cuidado de los niños y de los viejos, la reconstrucción paulatina desde los escombros. El gobierno no lo va a hacer, la sociedad sí.

3. La palanca
La leyenda dice que Arquímedes dijo: “dadme un punto de apoyo y moveré al mundo”. Vaya usted a saber si es cierto, pero es una realidad que un gran peso puede desplazarse si se coloca una palanca en el punto preciso y se le aplica la
fuerza justa. Es necesario aplicar una potencia determinada en un punto específico mediante una palanca para lograr  vencer –mover- una resistencia. 
 En 1985 la palanca fueron las organizaciones sociales y la conciencia política construidas luego del terremoto. Es muy probable que en 2017 estemos ante el surgimiento de la palanca que derribe al sistema político que ha dominado a México durante más de setenta años. 
 Una palanca que acabe con estafas y tragedias.

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