El #PorkyEstado (Margensur)

El #PorkyEstado (Margensur)

Alejandro Saldaña Rosas
Sociólogo. Profesor Investigador de la Universidad Veracruzana
Twitter: @alesal3 / Facebook: Compa Saldaña

 

 

 

 

El #PorkyEstado

 

En su resolución, el juez Anuar González Hemadi dijo que Diego Cruz, uno de los Porkys de Costa de Oro, “realizó un tocamiento en la menor agraviada”, pero que nunca tuvo la intención de violarla. Para el juez, ahora suspendido por el Consejo de la Judicatura, el hecho de que Diego haya introducido sus dedos en la vagina de Dapnhe fue un “roce o frotamiento incidental”.

            Traigo a cuenta esta vergonzoza resolución simplemente para mostrar que si al juez Anuar González Hemadi en las redes sociales se le calificó como el #JuezPorky es porque su cuestionable resolución (sometida a revisión) se da dentro de un Estado que no sólo lo permite, sino que es prolijo en ese tipo de resoluciones: un #PorkyEstado. Es decir, un Estado donde la impunidad se construye con dinero, tráfico de influencias, pago de favores, coerciones, chanchullos y torcidas interpretaciones de la ley.

            Hagamos un breve recorrido por algunas expresiones políticas y jurídicas del #PorkyEstado mexicano.

            Es un #PorkyEstado el que insiste en su “verdad histórica” en el caso de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos y “quemados” en el basurero de Cocula. Aunque las evidencias científicas son contundentes y señalan la imposibilidad de tal quemazón, y aunque la “investigación” de las autoridades ha sido manifiestamente patética, el #PorkyEstado se aferra a un argumento del tipo fue un “frotamiento incidental” para eludir su responsabilidad de investigar a fondo, sobre todo el papel de los militares en la desaparición de los normalistas y en el tráfico de heroína.

            Es un #PorkyEstado el que no encontró evidencias de corrupción, tan solo algún “frotamiento incidental”, en la Casa Blanca de Peña Nieto. La horrible mansión de unos 86 millones de pesos está (o estaba) a nombre de Ingeniería Inmobiliaria del Centro, cuyo propietario es Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño también de Grupo Higa, que durante el sexenio de Peña como gobernador del estado de México hizo ingentes negocios en la entidad. Tampoco el #PorkyEstado encontró signos de corrupción en la casa de Malinalco de Luis Videgaray, propiedad vendida, vaya casual “frotamiento incidental”, también por Grupo Higa.

            Solo en el mes de marzo fueron asesinados en México tres periodistas: Miroslava Breach, Ricardo Monlui y Cecilio Pineda. En Veracruz han sido asesinados desde 2011 hasta la fecha veinte periodistas, Monlui el más reciente. Pavorosa cifra que es explicable solamente porque en el país el #PorkyEstado es absolutamente incapaz de garantizar la seguridad de los comunicadores; esa incapacidad deriva en gran medida de que el #PorkyEstado está al servicio del crimen organizado, del que es piedra angular. Y si no logra garantizar la seguridad de los periodistas (ni de ningún ciudadano), tampoco es capaz de llevar justicia al gremio, a los familiares de los periodistas y a la sociedad toda. De esta forma siguen impunes los asesinatos de Rubén Espinosa y Regina Martínez, por mencionar solamente dos casos que duelen mucho en Veracruz.

            Es un #PorkyEstado el que a través de un agente del ministerio público responde a las familias de las miles de mujeres desaparecidas en el país que “se ha de haber ido con el novio”. Un #PorkyEstado que ha permitido la desaparición masiva de miles de niñas y mujeres que han terminado en las redes de la prostitución de las que son clientes no pocos funcionarios, “representantes populares” y dirigentes partidistas. Los feminicidios en el país se cuentan por miles, ante la evidente complicidad de jueces, ministerios públicos, diputados, senadores, gobernadores: el #PorkyEstado en su conjunto.

            Solamente en un #PorkyEstado un miserable “dirigente” político como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre es exonerado, pese a las pruebas en su contra, de trata de personas y lenocinio.

            Para el Instituto Nacional Electoral y para la  Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales  (FEPADE), la entrega de laptops, estufas, tarjetas prepago, materiales de construcción, despensas, etc., a cambio de la credencial de elector en el estado de México es un “frotamiento incidental”, no la vil y descarada compra y coacción del voto. Las “investigaciones” de la FEPADE acaso llegarán a acreditar algunos delitos, que posteriormente los partidos que hayan incurrido en ellos (notoriamente, pero no exclusivamente el PRI) pagarán las multas, previo descuento de las mismas autoridades. Es la misma estrategia que el #PorkyEstado ha seguido para violentar la volutad popular en elecciones estatales, municipales y federales desde hace muchos años: desde la “caída del sistema” de 1988; el .58% que Luis Carlos Ugalde se sacó de la manga para dar “el triunfo” a Calderón en 2006, hasta la ingerencia de las televisoras en los procesos electorales todos. Los usurpadores son imprescindibles para el #PorkyEstado.

            La devastación ambiental del país es evidente: pérdida de bosques, selvas, playas, manglares, humedales, extinción de miles de especies animales y vegetales, ríos contaminados y muertos, lagos y lagunas secos; en apenas veinte años México ha perdido el 35 % de sus bosques y selvas, lo que de suyo es grave se vuelve alarmante cuando sabemos que buena parte de esa destrucción ha sido realizada al amparo de manifestaciones de impacto ambiental completamente amañadas, turbias, sucias, que cuentan con el aval de la PROFEPA, instancia del #PorkyEstado responsable de proteger al ambiente.

            Para el #PorkyEstado la pretensión de eliminar las becas de los estudiantes de posgrado no es un atentado en contra del esmirriado sistema científico del país, quizás se trata de apenas un “frotamiento incidental”. Y qué decir de la mal llamada Reforma Educativa, ventosidad producida en lo más retorcido y putrefacto del #PorkyEstado para acabar con el magisterio independiente.

            Delincuente aún “en fuga”, Javier Duarte es ínclito representante del #PorkyEstado mexicano: torvo, ignorante, abusivo, ambicioso, violento. Cada día, cada hora que se mantiene libre y presuntamente oculto, es una prueba feraz de la red de complicidades que lo protege en el seno mismo del #PorkyEstado. Por supuesto que no es el único, hay otros insignes criminales que forman parte de la misma camada de funcionarios en fuga: César Duarte, Roberto Borge, Tomás Yarrington, Rodrigo Medina, entre los ex gobernadores, pero podemos seguir la lista hasta el mismo Manuel Muñoz Rocha, acusado del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu en 1994, año en que por cierto también el #PorkyEstado asesinó a Luis Donaldo Colosio, si bien la acusación, el “frotamiento incidental”, recayó en el “solitario” Mario Aburto.

            El #PorkyEstado es el que promovió el engendro ese llamado FOBAPROA mediante el que los abusivos banqueros fueron rescatados. También el #PorkyEstado hizo el rescate carretero, masacró a los campesinos de San Salvador Atenco y violó sus propios principios al no respetar los Acuerdos de San Andrés y elaborar la propuesta de ley indígena sin el reconocimiento constitucional de las autonomías de comunidades y pueblos indígenas.

            Como podemos apreciar en este breve recorrido por algunas de las perlas más selectas del #PorkyEstado, la resolución del #JuezPorky Anuar González Hemadi está perfectamente a tono con la triste e indignante historia reciente de México. Un país que desde hace setenta años, cuando menos, es gobernado indistintamente por cerdos, cochinos, puercos, chanchos y marranos. Un #PorkyEstado.

 

About The Author

Related posts

1 Comment

  1. Tu hermano

    Me quejo publicamente….no uses el nombre de los cerdos…..ellos no tienen la culpa de los atropellos de los politicos corruptos…,ellos son solo cerdos….animales que estan en lo suyo sin dañar a nadie

    Reply

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *