Hay niveles y clases sociales

Hay niveles y clases sociales

J. Jesús Esquivel

Corresponsal de la revista Proceso en Washington

@JJesusEsquivel

 

 

 

 

Hay niveles y clases sociales

 

Washington – La diferenciación que hizo Donald Trump en el trato que da a Canadá con respecto al de México, expone el desdén que tiene el presidente estadunidense por nuestro país y la vergonzosa condescendencia con la que trata a Enrique Peña Nieto.

 

No quiero verme repetitivo, pero ¡qué envidia me da Canadá y su gobierno! Justin Trudeau, el primer ministro canadiense, demostró lo que es tener dignidad nacional y mantenerse magnánimo y a la altura de un jefe de Estado ante la presencia del arrogante de Trump. Hasta al propio presidente con aires de emperador se le vio menos imperialista cuando se paró al lado de Trudeau al ofrecer la conferencia de prensa este lunes en la Casa Blanca.

 

Con Canadá, dijo Trump que quería “construir puentes”, mientras que con México insiste en edificar un “hermoso” muro en la frontera común, que ningún “bad hombre” podrá atravesar.

 

A Trump no le importa que el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) sea un acuerdo tripartita, lo quiere transformar en dos bilaterales: uno con Canadá y otro con México. Solo que la diferencia es que con Canadá, Trump no puede hacer amenazas como las que aplica a México. Como se lo machacó Trudeau en su cara, gracias al TLCAN todos los días el intercambio comercial genera 2 mil millones de dólares, tanto en Canadá como en Estados Unidos, y cambios radicales e irracionales al compromiso implicarían la pérdida de empleos y la quiebra de negocios estadunidenses. Trump no le rebatió el argumento a Trudeau y apechugó. El que calla otorga.

 

“Con la frontera sur (México) será diferente”, amenazó Trump.

Y claro que es diferente, mientras tengamos un presidente incapaz de ser proactivo ante un presidente con aires de Calígula. ¿Acaso Peña Nieto no sabe que si Trump anula o modifica el TLCAN en su versión con México las exportaciones de Estados Unidos a nuestro país tendrán un arancel más alto que el que les tocaría a las nuestras que llegan a Estados Unidos?

 

En mi reciente viaje a la frontera entrevisté al alcalde de la pequeña ciudad de Douglas, Arizona, Robert Uribe.

 

Como lo publiqué en el reportaje de la Revista Proceso, el alcalde denunció las posturas migratorias y comerciales de Trump para con los mexicanos y con México. A su presidente, Uribe lo acusó de ignorante de la realidad fronteriza. Resumiendo, Douglas tiene una población de unos 17 mil 500 habitantes y un presupuesto anual de 24 millones de dólares.

 

Al sur de Douglas, solamente dividido por la valla que Trump quiere ampliar con su “hermoso” muro fronterizo, esta ciudad estadunidense tiene como vecino a Agua Prieta, Sonora.

 

“Los aguaprietenses que entran legalmente a Estados Unidos, dejan a los pequeños negocios de Douglas tres millones y medio de dólares en ganancias cada añaño”, me aseguró el alcalde.

 

Uribe asegura que si Trump sigue ofendiendo a los mexicanos con su muro y sus agravios, los “aguaprietenses” ya no van a entrar a Douglas y provocarán la quiebra de muchos negocios.

 

Como Douglas, en la frontera sur de Estados Unidos hay muchos pueblos y ciudades, no se diga empresarios, que obtienen muchas ganancias e ingresos de los mexicanos que legalmente entran todos los días a Estados Unidos.

 

Si Peña Nieto fuera como Trudeau, ya estaría respondiendo a las ignorantes amenazas de Trump alineando a los alcaldes, empresarios y ciudadanos de la frontera sur de Estados Unidos que se verán afectados por las modificaciones al TLCAN, por el muro y las medidas antimigratorias.

 

Claro está que Trudeau es un verdadero jefe de Estado. Nadie lo puede negar. Todavía hay niveles y clases sociales hasta en los gobernantes, para la mala fortuna de nosotros los mexicanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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1 Comment

  1. Carolina G.

    Claro, si EPN fuera como Trudeau no se necesitaría que se organizaran “marchas vibrantes” tan artificiales y desangeladas como la del día 12. Porque un presidente en congruencia con su importante investidura procedería con dignidad ante Trump no como lo ha venido haciendo EPN.

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